Educación y Desarrollo Económico del País

En un año de elecciones, es determinante conocer nuestra realidad de país y qué ofrecerá cada candidato a la presidencia para atender esa realidad. Necesitamos de gobernantes que no sólo entiendan nuestras necesidades, pero que también tengan antecedentes y planes serios que nos generen la confianza de que nuestro voto generará un cambio positivo.
El clima de inseguridad que vivimos en el país, el estado en que se encuentra nuestro sistema de salud pública, el caos que vive en ciertos sectores la infraestructura, las telecomunicaciones y tantos otros temas que determinan nuestra calidad de vida y nuestro desarrollo, hacen necesario que este año nuestro voto sea más consciente que nunca.
Un tema que marca no solo el presente, pero también el futuro de nuestro país es la educación. El sistema educativo de Guatemala tiene dos caras: La primera es la teórica, y sobre ella podemos decir que el llamado CNB o Currículum Nacional Base es una herramienta sobre la cual debe fundamentarse nuestro sistema educativo. La otra cara es la triste realidad, un sistema educativo que en el sector privado funciona razonablemente bien, pero que en el sector público tiene un divorcio casi absoluto con la teoría. Luego de investigar con expertos en la materia, mi conclusión es que la educación pública tiene dos grandes barreras para alinearse al CNB; la primera es la falta de recursos que invade a muchas escuelas en todo el país; la segunda es un cambio cultural que aun no se ha dado en el magisterio nacional. Los maestros prefieren seguir utilizando métodos de enseñanza que tuvieron vigencia en el pasado, pero que con la demanda globalizada de hoy es necesario evolucionar.
Lamentablemente, el problema que vive nuestro país es parte de un contexto latinoamericano. Todos los países de la región juntos producen menos del 10% de las patentes de invención que genera hoy Corea del Sur. Cómo se genera esta brecha impresionante? En Asia los jóvenes se dedican a sus estudios (en promedio) doce horas al día; en América Latina, seis horas. Lo anterior sin tomar en cuenta de que en nuestros países tenemos las vacaciones más largas en el mundo. En Japón, el año escolar es de 243 días; en Corea del Sur, de 216 días y en Latinoamérica de apenas 180; sin contar por supuesto las jornadas perdidas por huelgas y otras actividades.
Afecta la educación la economía de un país? Creo que la respuesta es obvia. Definitivamente la economía de un país depende en gran manera de su nivel educativo. Pero hay mucho más que podría ser mejor, tendríamos mucho menos delincuencia, paz en nuestras comunidades y en resumen un país como todos los guatemaltecos merecemos y anhelamos.
En este año, es indispensable que cada aspirante a gobernar nuestro país conozca nuestra realidad educativa y presente planes serios y bien fundamentados para atender este trascendental tema.