Esperanza para un Matrimonio Herido

Hoy en día hay muchos matrimonios heridos por las ofensas, el egoísmo, el orgullo, la infidelidad, etc. Cuando un matrimonio esta herido, es porque ambos resienten en alguna medida constantes desatenciones y/o maltrato de parte de su cónyuge.

Para poder salir de una situación de resentimiento, ambos o al menos uno de los dos, debe asumir una actitud madura y sabia para sentarse a hablar sin buscar culpables, sino solamente para pedir perdón, perdonar y buscar salidas a las crisis. Las heridas emocionales no se sanan solo con pedir perdón y perdonar. Esa es la llave, el paso inicial; pero luego es necesario restituirse mutuamente y con paciencia hasta recuperar el gozo y la paz en la relación. No es un proceso fácil, pero con disposición y humildad es posible.

Efesios 4:2-4: con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, procurando mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

Es necesaria la humildad y la mansedumbre para soportarnos con paciencia y para mantener el vínculo de la paz. Lamentablemente para la mayoría de las personas es muy difícil asumir esa actitud. Es por esta razón que es imprescindible que crezcamos espiritualmente, que dediquemos tiempo suficiente a la meditación de la palabra de Dios, y que tomemos la decisión franca y sólida de ser obedientes a las instrucciones de quien nos diseñó y nos creó.

Decidir ser humildes y mansos, es una decisión de valientes, que aman a Dios y a su familia. Esta decisión genera un bienestar en la persona que lo decide, porque es una verdadera muestra de amor. Es necesario comprender que nuestro cónyuge es la persona a quien más debemos amar y atender. Somos compañeros de la aventura de la vida para siempre.Al menos así debe ser!

CUIDA TUS ACTITUDES

Efesios 4:25-32 Por lo tanto, dejando la mentira, hable cada uno a su prójimo con la verdad, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo. «Si se enojan, no pequen.» No dejen que el sol se ponga estando aún enojados, ni den cabida al diablo. El que robaba, que no robe más, sino que trabaje honradamente con las manos para tener qué compartir con los necesitados.

Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan. No agravien al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención. Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

No tengas temor de ser humilde, manso y paciente. Si tu cónyuge no reacciona bien de momento, continúa con esa actitud; porque estarás honrando a tu Padre Celestial y tarde o temprano dará fruto en tu relación. Si tu matrimonio esta herido, toma esta primera decisión hoy, ten paciencia perdona, adopta una buena actitud y busca ayuda calificada si es necesario.

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