Capital Humano
Por: Walter Martínez (Vamos Guate)
El concepto de capital humano puede ser interpretado de varias maneras. Una de ellas podría ser la de ver a la persona en sí como un activo, como un recurso que pertenece a la organización y de la cual podemos exigir toda la capacidad y compromiso. Por otra parte, una definición más acorde a lo que he aprendido de este término en años, es que el capital humano es una riqueza de la que se dispone en una empresa o institución, en relación con la cualificación del personal que allí trabaja. En ese sentido, el capital humano representa el valor que aporta cada colaborador, de acuerdo a sus estudios, conocimientos, capacidades y habilidades.
El principal valor en una empresa no son sus sistemas, sus controles o su maquinaria y equipo. Por más que evolucione la tecnología y los sistemas de información, nada sustituye el valor que le da el capital humano a una organización. Las empresas más grandes del mundo son reconocidas por el talento y la actitud de su gente y no por sus otros recursos.
Hace años leí que el capital humano es un activo que no se deprecia. Hoy, puedo opinar con firmeza que sí podemos depreciar nuestro capital humano, cuándo? cuando no lo valoramos, no lo capacitamos y no creamos un ambiente donde se adhieran a la misión y visión de la organización. Lo que antes se conseguía con un simple salario, hoy está muy lejos de lograrse; es necesario reconocer a la persona como un individuo y no como una máquina. Solo así podremos lograr una sinergia entre las estructuras, controles y otros recursos, con el recurso humano.
He visto cómo el mejor recurso humano de una empresa se va de la misma, no por un mejor salario ni por tener exceso de trabajo; muchas veces se marchan buscando un mejor clima laboral, oportunidad de capacitación y desarrollo y en general buscando llenar esa necesidad de reconocimiento y de sentirse valioso.
No se necesita invertir grandes capitales para lograr una cultura de lealtad y compromiso en la organización. Se necesita actitud seria por parte de la alta dirección o de los propietarios. Se necesita de la convicción de lo aquí manifestado y de decidir hacer pequeños cambios cada día. En otras palabras, se trata de asumir un verdadero liderazgo, lo que hoy llamamos un liderazgo de servicio.
Le Recuerdo que todos los martes a partir de las 5:30 de la tarde puede escuchar VAMOS GUATE en el 98.1 FM en Ciudad de Guatemala o en www.ilumina.fm para el resto del mundo.
También le puede interesar leer